Danza: Música, cuerpo y espacio

Argelia Guerrero
makarova81@yahoo.com.mx


Diego Vázquez es un joven coreógrafo cuya obra hemos podido apreciar en distintos recintos de México. La gala presentada en agosto pasado en el Palacio de Bellas Artes dejó en el público un sabor de boca agradecido por poder disfrutar una serie de piezas coreográficas que conjugaron pulcritud técnica y fuerza interpretativa integradas de manera fluida y orgánica con la pluralidad musical seleccionada por el coreógrafo.

Después de aquella gala y de algunos meses de trabajo de salón, Diego Vázquez viajó a Europa a inicios del mes de junio para compartir su trabajo en una gira que contempló las ciudades de Amersfoort y Bratislava en los teatros Icoon y el Herman Veen Arte Center, como parte del “Chorea Internacional Dance Festival”, cuyo cierre fue una gala con solistas del Ballet de Stuttgart, Ballet de Montecarlo y Ballet de la Ópera de Viena, además de la representación de México con la compañía La Leget dirigida por el propio Diego Vázquez. 

False Cognate, emanada del Concierto núm. 2 para piano de Chopin, y Pendiente, inspirada en Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez, son las obras que el coreógrafo eligió para esta gira.

La obra de Diego Vázquez no se reduce a un virtuosismo técnico vacuo, pero sí enfatiza la exigencia de las potencialidades técnicas de los ejecutantes y las pone al servicio comunicativo e interpretativo de sus piezas coreográficas. Cada obra suya posee una musicalidad tejida desde las melodías más audibles e indagando en los armónicos más profundos para los que posee una sensibilidad especial para escuchar y empatar sus trazos tanto espaciales como corporales.

Podemos decir que la obra de Vázquez es aún temprana, pues se trata de un coreógrafo joven cuyas piezas han madurado no solo con el paso del tiempo sino en la experimentación con distintos bailarines de diversos estilos y la apertura hacia todas las posibilidades de movimiento que le permiten crear con el estilo orgánico y fluido que lo caracteriza.

Diego Vázquez es un coreógrafo joven que conoce el valor de la tradición coreográfica y ha recogido muchos de los hábitos de quienes han dejado su huella en el universo de la danza. Es él mismo un bailarín riguroso y disciplinado que estudia a fondo la música que elige para sus obras.

Enhorabuena, querido Diego, y siempre falta lo que falta.


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